República Checa: La SSVP inaugura un “Pozo de la Esperanza” en Stará Boleslav
El pasado 15 de marzo de 2025, la Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) en la República Checa dio un paso más en su compromiso con las personas más necesitadas, al iniciar la construcción del “Pozo de la Esperanza”, un proyecto destinado a garantizar el acceso a agua potable para personas sin hogar en la ciudad de Stará Boleslav.
La jornada comenzó con una solemne Eucaristía en la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción, presidida por el Nuncio Apostólico en la República Checa, Mons. Jude Thaddeus Okolo. Posteriormente, se celebró un encuentro en el Centro Comunitario U Podivena, donde diversas figuras compartieron palabras de aliento y compromiso con la misión vicentina. Entre ellas, el P. Kristián Balint (Congregación de la Misión), la Hna. Damiana (Visitadora de las Hijas de la Caridad), el Sr. Llewelyn Perez (Agregado Laboral, MWO Praga) y el Sr. Karl Michael Hila, asesor nacional de la SSVP Chequia.

El acto culminó con la bendición del terreno por parte del Nuncio, donde se construirá la bomba de agua para el albergue, y con un emotivo gesto de fraternidad: la distribución de alimentos, regalos y tiempo compartido con las personas residentes del albergue, en colaboración con Las Damas de Rizal de Praga y la comunidad parroquial local. Una jornada completa de vivencia del espíritu vicentino.
Este logro ha sido posible gracias a la colaboración entre la SSVP Chequia, el Consejo General Internacional, las Hijas de la Caridad y la Congregación de la Misión, con el apoyo financiero del CIAD. Esta obra además de responder a una necesidad básica es también una oportunidad para animar la creación de nuevas Conferencias en el país, especialmente con participación de jóvenes, y reforzar la presencia vicentina en un contexto donde apenas el 8 % de la población se identifica como católica.

El “Pozo de la Esperanza” es más que una infraestructura: es un proyecto lleno de ilusión y una manifestación concreta de carisma vicentino hacia las personas más olvidadas. Esperemos que este esfuerzo inspire nuevas semillas de fraternidad y transformación en la República Checa y en todo el mundo.