Portugal impulsa una nueva etapa para la juventud de la SSVP con su I Encuentro Nacional
Por Mariana Fernandes Barriga
Vicepresidenta para la Juventud del Consejo Nacional de la SSVP – Portugal
La Sociedad de San Vicente de Paúl (SSVP) en Portugal celebró los días 4 y 5 de julio en el Santuario de Fátima el I Encuentro Nacional de Jóvenes, una iniciativa que reunió a cerca de 50 participantes procedentes de distintos Consejos Centrales del país para compartir unas jornadas de formación, oración, servicio y fraternidad. La cita coincidió con el Día del Joven Vicentino, celebrado cada 4 de julio en la memoria litúrgica de San Pier Giorgio Frassati.
El encuentro contó con la participación del PGI de la SSVP, Juan Manuel B. Gómez, quien animó a los asistentes a seguir desempeñando un papel protagonista en el presente y el futuro de la Sociedad. También estuvieron presentes la presidenta nacional de la SSVP en Portugal, Fernanda Capitão, y otros miembros del Consejo Nacional, mostrando su respaldo al compromiso de las nuevas generaciones.

Juan Manuel B. Gómez, Fernanda Capitão y otros miembros del Consejo Nacional de Portugal
Uno de los momentos más significativos fue la reactivación de la Comisión Nacional de Jóvenes de Portugal, prevista en el Reglamento Internacional de la SSVP y que, tras varios años sin actividad, retoma su labor para coordinar e impulsar la participación juvenil en las Conferencias, fortaleciendo la colaboración entre los distintos Consejos y promoviendo nuevas oportunidades de formación y crecimiento.
Durante las dos jornadas, los participantes profundizaron en el legado de San Vicente de Paúl, el beato Federico Ozanam y San Pier Giorgio Frassati, combinando momentos de oración, formación, convivencia y dinámicas de grupo. Entre ellas destacó una actividad inspirada en la pasión de Frassati por el alpinismo, en la que cada joven unió un mosquetón a una cuerda común como símbolo de comunión y compromiso con el servicio a las personas más necesitadas.
Con este primer encuentro, la SSVP en Portugal sienta las bases de una juventud más unida, activa y comprometida con su misión. Los participantes regresaron a sus Conferencias convencidos de que este es el inicio de un camino que continuará creciendo a través del servicio cotidiano a las personas en situación de pobreza, manteniendo vivo el carisma vicentino.


Imágenes de los jóvenes vicentinos en Fátima