La Sociedad de San Vicente de Paúl en Estados Unidos camina hacia adelante, siempre preguntándose las causas por las que la gente a la que ayuda sufre de pobreza. Una de las respuestas es la situación de los presos.

La SSVP se dio cuenta de que «el 30 por ciento de los que van a los almacenes de comida son personas que anteriormente estaban encarceladas, o familias de personas que antes estaban encarceladas», tal como declaró  Jim Wachuta de Des Moines, Iowa, presidente del grupo de trabajo nacional para la reinserción de presos de la SSVP, aportando otro dato: «Los Boys & Girls Clubs de Atlanta informan que el 50 por ciento de las madres solteras de los niños que están en su programa tienen a su cónyuge encarcelado.»

Debido a este tipo situaciones, la SSVP va a poner en marcha su programa de reinserción para ex-reclusos. Este programa de reinserción tiene estos principios:

– Apoyar las relaciones saludables en el hogar y en el trabajo; y proporcionar un programa con «una verdadera presencia nacional».

– Aumentar la capacidad de la SSVP para construir un equipo más grande.

– Centrarse en la dignidad, el trabajo, el servicio, la fe; y ayudar a los ciudadanos que regresan «a alcanzar el potencial que Dios les ha dado a su propio ritmo».

– Caminar con los antiguos presos «mientras rompen el ciclo de la pobreza y se reintegran a sus comunidades».

– Adherirse a las estadísticas para detallar el éxito del programa; y apoyar las asociaciones con otras agencias locales que trabajan por los mismos objetivos.

La SSVP manifiesta que la Oficina Federal de Estadísticas de Justicia sitúa la tasa de reincidencia de tres años en el 69 por ciento. Pero entre los que reciben ayuda de los programas vicentinos ya existentes, la tasa de reincidencia es de sólo el 12 por ciento.

El programa de Inmersión es un sistema de apoyo alternativo que encaja dentro de otras iniciativas de reinserción de la Sociedad de San Vicente de Paúl. No hay que olvidar que la SSVP de los Estados Unidos está entre las principales instituciones del país que facilita vivienda a las personas sin hogar, invirtiendo de forma directa más de 75 millones de dólares a esta causa, eso sin contar con el pago de las facturas de servicios públicos y los subsidios de alquiler para evitar el desalojo, ya que contando con todas estas ayudas la SSVP se acerca a los 200 millones de dólares.

Este programa de inmersión de la SSVP coincide con la baja tasa de desempleo en Estados Unidos, el enfoque nacional proclive a restaurar el derecho al voto de exreclusos que cumplieron condena por delitos graves y la recientemente aprobada Ley de Primer Paso para la reforma de la justicia penal.

La SSVP, en palabras de Jim Wachuta, sólo quiere reconocer el derecho de los presos a que se les perdone: «He tomado malas decisiones en mi vida aquí y allá. Jesús dijo que hay que perdonar a la gente no siete veces, sino siete veces 70”, “a muchos de nosotros se nos ha dado una segunda oportunidad. Sólo pido que les demos una oportunidad a nuestros hermanos y hermanas».

Fuente: CatholicPhilly.com

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