La reciprocidad del encuentro

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El Consejo Comarcal de Hauts-de-Seine (92), en Francia, organizó en 2016 una formación destinada a sus voluntarios sobre la temática de la visita a domicilio, de la reciprocidad del encuentro y del lugar de la escucha en un contexto de acogida.

Animada por un psicólogo y gerontólogo jubilado, Daniel, la formación que duró una jornada, fue rica e intensa y cuestionó nuestra relación con el otro en el servicio que prestamos a las personas que están solas.

Entablar relación 

Estuvieron presentes unos quince voluntarios franceses que compartieron sus distintas experiencias de voluntariado (visita a domicilio, acogida de día en las tiendas de alimentación solidarias, acompañamiento a las personas sin techo, etc.) así como la manera en que vivían el encuentro con estas personas tan frágiles.

Dos voluntarios de Hauts-de-Seine dan testimonio de su compromiso. Jean-François hace visitas a domicilio desde hace algunos años y, según él, el acompañamiento de una persona pasa necesariamente por la reciprocidad. « […] Hace falta que la persona a la que se ayuda tenga también la oportunidad de ayudar. Hay que volver a dar la oportunidad a las personas aisladas de poder dar a su vez […] ». En cuanto a Jacqueline, otra voluntaria, ella afirma que « Para nosotros, voluntarios, es fácil dar. Pero es necesario que esta acción vaya en las dos direcciones. »

La reciprocidad aparece, por tanto, como imprescindible… pero no para todo el mundo. Algunos disienten de este punto de vista, como Thierry, voluntario en una tienda de alimentación solidaria. Todos los lunes por la mañana recibe a personas necesitadas que vienen a buscar sus bolsas de comida para la semana. Cuenta que, en varias ocasiones, acogió a personas de la calle, alcohólicas y cuyo olor no soportaba. En esta situación, reconoce que tuvo dificultades para entablar relación con esas personas y que finalmente quiso limitarse únicamente a distribuir las bolsas a esos individuos, sin llevar el encuentro más lejos.

Declaraciones que no dejaron de provocar una reacción por parte de Lucie Doignon. La presidenta del Consejo Comarcal de Hauts-de-Seine recordó a sus voluntarios que la vocación de la SSVP no es la simple distribución sino que encuentra su legitimidad en el vínculo social que crea con el prójimo. En este sentido, afirma: « Hay que volver a poner el corazón de la persona dentro de la actividad de la SSVP y privilegiar el contacto humano, volver a colocar la formación y la espiritualidad en el centro de la acción ».

Durante la jornada, el formador insistió en el hecho de que ningún acto, sea cual sea, es realmente desinteresado. Esto significa que un voluntario tiene que encontrar su interés en la acción que lleva a cabo con la persona en situación de aislamiento, de la misma manera que esta persona debe encontrar su interés en la relación que se crea con este voluntario.

Según él, el acompañamiento de una persona aislada implica el hecho de entablar una relación, de caminar a su lado para ir a donde esta persona quiera ir. Ayudar de forma que no quiera decir “hacer en lugar de”, sino “hacer con”. Una jornada muy instructiva que cuestiona la capacidad de escucha de cada voluntario frente a los distintos públicos con los que se encuentra y a los que ayuda.

Visita a domicilio: detectar la pobreza invisible

Personas solas, madres solteras aisladas, personas en situación de gran precariedad material o física: ¿cómo localizar a estos « invisibles » y luchar contra la soledad, « la nueva forma de miseria silenciosa de la sociedad contemporánea » según Jean-François SERRES, referente nacional Monalisa (Movilización nacional contra el aislamiento de las personas mayores) ?

Michel Lanternier, Presidente de la SSVP de Francia constata que « con el desarrollo de la tecnología, de la robótica y de las redes sociales, se podría creer que la población nunca estuvo tan conectada, y que habría que archivar la soledad en los libros de historia. Desgraciadamente, la soledad no deja de aumentar. Hoy afecta a 5 millones de personas, es decir 1 francés de cada 8 ».

François le Forestier, responsable del sector precariedad de ‘Aux Captifs la libération’ (a los cautivos, la liberación) ( ?) hace un balance abrumador: « las personas que se esconden son aquellas que ya no quieren más relaciones porque han sufrido demasiado o porque sienten vergüenza y se culpabilizan. Y hay que respetar la voluntad de estas personas. ». ¿Hasta qué punto?

Actualmente, ¿Cómo detectar a las personas solas y empezar un proceso de acompañamiento? La SSVP aconseja a las personas que desean organizar visitas a domicilio para luchar contra la soledad, el dirigirse hacia una estructura de redes humana, territorial y social: redes de cercanía (vecinos, familia, amigos, el boca a boca), ayuntamientos, o incluso equipos médico-sociales (asistentes sociales, educadores, consultorios de enfermería, farmacias, médicos…).

Ser voluntario en la SSVP > Cómo colaborar

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