Bratislava: Un punto de encuentro para los jóvenes checos y eslovacos
La Sociedad de San Vicente de Paúl de la República Checa y la Sociedad de San Vicente de Paúl de la República Eslovaca organizaron conjuntamente un transformador Encuentro de Jóvenes del 10 al 13 de octubre de 2024. El lugar del encuentro fue la Casa de la Esperanza en Bratislava, Eslovaquia. El evento reunió a participantes de los dos países, entre los que se encontraban jóvenes provenientes de diversos orígenes culturales: filipinos, ucranianos, malasios, etc.
Participantes, animadores y organizadores vivieron a lo largo del encuentro momentos de reflexión, oración y convivencia, que impulsaron a los jóvenes a encontrar a Dios en los demás a través de las experiencias compartidas.
El módulo de formación impartido tenía como objetivo principal capacitar a los jóvenes para superar las dificultades del camino, siempre con esperanza renovada asegurándoles, que su experiencia trasciende el sufrimiento y nos conduce con Cristo a la promesa de la resurrección.
El punto culminante del encuentro fue la Eucaristía dominical celebrada por el P. Ľubomír Konfederák C M, que supuso una poderosa conclusión a este viaje espiritual. También fue primordial la participación del P. Benjamin Kosnáč, que facilitó el Sacramento de la Reconciliación y que aportó toda la presencia sanadora de Cristo resucitado.
Al concluir el retiro, los organizadores expresaron su gratitud a la Providencia, por todo lo vivido en estos días. También se agradeció el ofrecimiento de futuras sedes para próximos encuentros de jóvenes: la Casa de la Esperanza, la Casa de Retiros de las Hijas de la Caridad y la Casa Provincial de los padres de la Congregación de la Misión. Por todo ello, en ese futuro que se brinda prometedor, se aspira a celebrar estos encuentros en las lenguas checa y eslovaca, ampliando así su alcance a un mayor número de jóvenes.
Los participantes se marcharon con el corazón lleno de esperanza, de fe y con una relación más profunda con Cristo. «Mantengamos viva la llama de la fe mientras caminamos juntos», animaron los organizadores. Se dio por concluido el evento con una certeza en el corazón: las semillas plantadas durante estos cuatro días seguirán floreciendo en las vidas de todos los presentes.



